A 10 años del asesinato del Padre Miguel Ángel Hernández

Hoy se cumple la primera década de uno de los más lamentables capítulos para los Frailes Capuchinos y la comunidad Franciscana en Centroamérica. Fray Miguel Ángel Hernández partió a la casa del Padre un 7 de noviembre del año 2009 luego de ser brutalmente asesinado por sicarios en el municipio de Esquipulas, Guatemala.

El sacerdote de 45 años, quien en ese entonces estaba designado en la parroquia San José de Nuevo Ocotepeque Honduras, viajó en misión pastoral hacia el municipio de Quezaltepeque, Guatemala. Según las autoridades, en un tramo de la carretera fue interceptado por sujetos desconocidos, quienes lo privaron de libertad y abandonaron el vehículo del religioso junto a sus pertenencias y documentos.

Así daba a conocer un periódico guatemalteco la trágica noticia ocurrida en Esquipulas, Chiquimula.

Luego de tres días de permanecer secuestrado, las autoridades encontraron el cuerpo maniatado y con múltiples lesiones. Esto, al interior de un hotel de la turística ciudad de Esquipulas, al occidente de Guatemala.

Los sacerdotes que reconocieron su cadáver aseguraron que entre sus manos se encontró un Santo Rosario ensangrentado y destruido, el cual el sacerdote capuchino habría empuñado durante su calvario.

Hasta la fecha, las autoridades guatemaltecas no reportan capturas por la muerte del sacerdote.

Miles de fieles de diferentes paises y autoridades de la Iglesia acudieron a las exequias del fraile de origen guatemalteco.

Su paso por El Salvador

Luego de dos años de ser ordenado presbítero,  en 1996 el Padre Miguel Hernández es asignado a trabajar en la Diócesis de Santa Ana en El Salvador, específicamente en la parroquia La Natividad. Ahí se une al intenso trabajo pastoral y de ayuda social que promovía el Padre Bogdan Filipiuk con diferentes proyectos de evangelización y de apoyo a las comunidades.

Al centro, Fray Miguel Hernández durante sus primeros votos en 1989

El Padre Miguel, poco a poco se ganó la confianza de las comunidades con su mensaje ameno, directo y su apasionada entrega al sacerdocio.

A través del deporte, supo llegar a los jóvenes organizando torneos de fútbol en los que él mismo participaba jugando y compartiendo. También impulsó la formación de niños y jóvenes  a través de la Niñez Franciscana (NIFRA) y la Juventud Franciscana (JUFRA).

Padre Miguel durante una celebración de primeras comuniones en el Caserío Primaverita, Santa Ana.

Un Fraile, descrito por quienes lo conocieron, sencillo, humilde y dispuesto a servir a los demás; pero con una manera de expresarse llena de defensa por la verdad y la justicia. En cada una de sus homilías, la Palabra del Evangelio era contrastada por la realidad del país y si había algo que denunciar lo hacía a viva voz y en exigencia de justicia.

En el año 2006, Fray Miguel es enviado a Nuevo Ocotepeque, Honduras, para continuar con su trabajo pastoral. Ahí su estilo directo para hablar ya le había acarreado problemas y amenazas debido a las diferentes injusticias sociales que se daban en el país, más remarcadas luego del golpe de estado que se vivió en ese país en junio del 2009.

Fray Miguel Ángel Hernandez. Mayo 1965 + Noviembre 2009

 

Este domingo 10 de noviembre se realizará  una Santa Misa en memoria del Padre Miguel en la Iglesia María  Auxiliadora del Caserío  Primaverita a las 6:00 am.

Los fieles aseguran que Fray Miguel es recordado como un buen pastor, buen amigo, auténtico hijo de San Francisco de Asís, de quién imitó su entrega total por el Evangelio. Algunos también lo consideran un mártir de la Iglesia.    

 

Nuestra Iglesia

Redacción:Frank Alemán.